sábado, 25 de junio de 2011

Cambio de rumbo

¡Hola a todos!

No he vuelto a escribir desde antes del test. Y no sabéis lo muchísimo que siento el jarro de agua fría que ha supuesto el test para tantos de vosotros. Me parece muy injusto. De verdad: no entiendo cómo puede ser que exijan en el test cuestiones tan específicas de temas como la Ley de Crédito al Consumo, (a la cual dedica el programa un epígrafe miserable) o de Jurisprudencia... Desde luego, cuando dije en la última entrada que cada año se superan con el test, no me imaginaba que fuera a resultar tan catastrófico.

Sin embargo, ya son muchas las personas que conozco y de las que me han hablado que, habiendo aprobado este examen en diversas ocasiones durante los años anteriores, han suspendido el test este año. Y suspender un examen que ya aprobaste anteriormente es durísimo. A mí me ocurrió, después de haber ido el año anterior al primer oral, suspender el test el año siguiente. Fue el primer bache importante de la oposición. Y es que, de pronto, te encuentras con que no vas al siguiente examen al que tenías la seguridad de que irías. Te encuentras con que tienes que esperar UN AÑO ENTERO para volver poder enfrentarte a ello, para volver a tener un reto, para ver algo en el horizonte y no sentirte en medio de la nada.

Pero, también desde mi experiencia, os aconsejo que, los que penséis seguir adelante, os toméis estos meses como una oportunidad para reforzar el programa. Para machacar el primer oral si es lo que necesitáis pero, sobre todo, para dedicarle más tiempo a los procesales. Y es que, si me he dado cuenta de algo durante estos años es que, aunque es una suerte saber que cada año tenemos convocatoria, a veces el ritmo resulta muy agobiante. Cada vez que termina una convocatoria, ya está encima la siguiente. Y eso es bueno para muchas cosas, porque da seguridad que todos los años convoquen. Pero también supone que nunca tienes tiempo para machacar bien determinadas materias. Y, de verdad, no os digo esto sólo para consolar o dar ánimos, sino porque lo creo de verdad. Tomadlo como una oportunidad para aprovechar bien estos meses y para estudiar los temas mucho mejor de lo que lo habríais podido hacer si hubierais tenido que ir al Supremo este año. Y en la próxima las cosas irán mucho mejor. Si queréis llegar a buen puerto, no dejéis que esto os hunda: mantened el rumbo y seguid remando. Aunque las cosas no hayan salido como esperabais (especialmente los que llevais pocos años en esto) tenéis que pasar página cuanto antes. Mantened el rumbo, porque sabéis que, aunque no avistéis tierra durante días, semanas o meses, vais en la dirección adecuada. Es una especie de acto de fe :) Cuando a mí me ocurrió en aquel momento no fui capaz de hacerlo, pero luego me di cuenta del error. No era fácil... pero habría sido mucho mejor ser capaz de tomármelo con más calma, no dándole tanta trascendencia a un suspenso que en aquel momento no la tenía.

Pero bueno...voy a dejar aparte ahora el tema del test, porque tengo que contaros una cosa desde hace tiempo. No os he contado nada antes porque, cuando ocurrió, no me parecía el momento oportuno. Y después ha ido pasando el tiempo y, aunque tenía esta entrada escrita casi por completo, me costaba mucho publicarla.

El hecho es que el día 15 de mayo cerré los códigos, guardé los temas y no los he vuelto a abrir. No sigo con la oposición.

La decisión está tomada desde entonces. No tuvo nada que ver con el examen que iba a ser dos semanas después ni fue una decisión tomada en un momento de arrebato. Ha sido un proceso muy largo y la decisión que más me ha costado tomar en mi vida.


Después de mi paso por el Supremo el pasado mes de enero, como os conté (y era totalmente sincera), no me sentí hundida. Me sentí cabreada, impotente y con mucha rabia. Pero en ningún momento tenía ganas de tirar la toalla. Ni se me pasó por la cabeza, vamos. De hecho, recuerdo a mí misma diciéndoselo a otra persona totalmente convencida: "¿cómo voy a dejarlo, si la mayor parte del trabajo la tengo ya hecha? Si sigo adelante, al final saldrá." Y no me cabe duda de que, si hubiera tenido las fuerzas suficientes para seguir adelante, podrían haber ido bien las cosas. De que, como he oído reitaradamente en la última temporada "tengo capacidad para sacarlo"

Como ya os conté, después de aquel examen y de varias semanas de descanso que dediqué a los preparativos de mi boda, me puse a estudiar. Tenía ganas, de verdad. Evidentemente, daba pereza. Pero estaba motivada y me sentía con mucha ilusión por recuperar el ritmo porque pese a que las cosas no habían ido bien la última vez, al mismo tiempo, me había dado cuenta de que era posible lograrlo. Pero, como ya os comenté, al volver a empezar me estrellé contra los temas. Y fue así una y mil veces, cada día durante los meses siguientes. Luego ya llegó la fase en la que levantarme de la cama por la mañana era imposible y, las veces que conseguía madrugar, sólo de pensar en ponerme delante de los libros me entraba una ansiedad impresionante. En general, no tenía ganas de nada. Ni de estudiar, ni de salir... incluso pensar en la boda me agobiaba en vez de ilusionarme.
Durante estos meses he intentado de todo: desde ponerme planes de lo más exigentes hasta proponerme estudiar sólo un par de horas al día, con tal de que esas horas me cundieran. Estudiar sola, estudiar acompañada, ponerme metas cortas, "premiarme" los pequeños éxitos. Pero las cosas no cambiaron: era incapaz de concentrarme, de estudiar. 

De cara al test, sin embargo, conseguí que me cundiera un poco (muy poco) más. No es que estuviese súper animada, pero estaba menos chafada.  El test no era un examen que me preocupase. Lo había aprobado ya tres veces anteriormente y creía firmemente que, si me cundían las últimas tres o cuatro semanas repasando a tope, las cosas podían ir bien. Pero es que ni de eso fui capaz. Avanzaba a paso de tortuga incluso en ese momento en que debía ser capaz de correr como un gamo. Y más, estando a pocas semanas del examen. ¡Con lo mucho que me cunde a mí siempre cuando estudio bajo presión...! Pero esta vez ni con presión. Porque la ilusión se había esfumado hasta tal punto que ni siquiera era capaz de reaccionar ante un examen.

No era capaz de estudiar y me di cuenta de que tampoco iba a serlo aunque aprobase el test. Porque, precisamente, el test no era mi preocupación. De hecho, un día se lo dije a mi preparador: en el fondo, prefería no aprobar el test y no volver otra vez al infierno de prepararme para el segundo examen.

Sabía que, estando así, igual que no era capaz de centrarme en el examen que tenía en pocas semanas, menos aún iba a ser capaz de estudiar para un examen que no sería hasta enero. Y no estaba dispuesta a seguir así, porque durante todos los meses anteriores cada día había sido una auténtica tortura. Y no quería, no estaba dispuesta a seguir así. Y, no estando dispuesta a continuar, no tenía sentido seguir estudiando ni un día más.
Cuando me di cuenta de eso, de que lo que yo quería era dejarlo, de que no estaba dispuesta a seguir, me sentí tranquila, cerré el Código (creo recordar que estaba repasando el tema de la ocupación) y pensé que ya no tenía sentido seguir estudiando. Fue dificilísimo llegar ahí pero, al mismo tiempo, era una cosa tan sencilla que parece mentira que costase tanto de ver.

Decidí ir al examen, eso sí. No ir era como "rajarme" o dejar algo a medio hacer. Sé que puede parecer incoherente, que el sentimiento es irracional. Pero el caso es que esa sensación, unida al hecho de que, si no iba a Barcelona, tenía que contar mi decisión a una amiga y no quería que se viera afectada  por ella dos semanas antes del test, me hizo ir al examen una vez más. 

No toqué un libro las semanas de antes, ni siquiera intenté estudiar (aunque hubo momentos en que me resultó difícil no hacerlo). Fui al examen y lo hice lo mejor que pude. Era raro porque me sentí a como si estuviese viendo las cosas "desde fuera", desde la perspectiva del que no se juega nada, en parte, como una espectadora. Aunque, al mismo tiempo, concentrada y tratando de hacerlo bien. Contesté lo más razonablemente que pude, aunque en cinco meses casi no había sacado ningún rendimiento, había materias que no leía siquiera desde enero y, desde luego, de la reforma de Penal no tenía ni idea. Con lo cual... podía salir bien, pero sabía que lo normal era suspender. Y, aunque una parte de mí deseaba aprobar, otra parte sabía que lo mejor para mí sería no hacerlo. Porque, si aprobaba, no iba a conseguir desconectar. Iba a seguir dándole vueltas a la cabeza y pensando si no debería volver a coger los temas e intentarlo de nuevo.
En cualquier caso, finalmente, he suspendido. He sacado un cuarenta y cuatro y pico. Pero ver la nota de corte, tengo que decirlo, no me dio ni frío ni calor. Porque, como me dijo mi amiga Luisa cuando le conté mi decisión, si en algún momento me plantease volver a intentarlo, tendría que ser con ilusión absolutamente renovada, segura de querer hacerlo. Y la mejor forma no hubiera sido retomar los temas simplemente por el hecho de haber aprobado el test.
Volver a intentarlo, no por tener la ilusión de hacerlo, sino simplemente por no dejar pasar la oportunidad, hubiera sido un error estando en mi situación. Además de que, casi seguro, hubiera supuesto un nuevo fracaso.
Y, sobre todo, porque mi decisión no ha sido tomarme un descanso para volver dentro de un tiempo, sino cambiar de rumbo. Puede que en un momento dado cambie de opinión, me ilusione, me sienta con fuerzas y ganas y decida volver a intentarlo. Pero será, como dice Luisa, empezando desde cero en cierto modo.

Me hubiera encantado que las cosas hubieran sido de otra manera. Sé que tengo capacidad para aprobar. Sé que hay mucha gente que aprueba que es mejor que yo. Pero también sé que mucha gente como yo, gente normal y corriente, con un nivel de inteligencia medio y que trabaja muy duro cada día (como yo lo he hecho), aprueba cada año la oposición. Pero esa capacidad de aprobar, que está ahí teóricamente, a veces termina mermándose a causa de los obstáculos con que nos vamos encontrando. La vamos quemando. Por las circunstancias personales de cada uno, por los errores cometidos, por la mala suerte... Por el mero paso del tiempo y el desgaste que supone para algunos. Y al final, el resultado termina dependiendo demasiado de la suerte. Al menos, así lo veo yo.

Podía haber sido de otra manera, claro que sí. Y duele pensarlo. Pero las cosas son como son. Y, aunque creo que (casi siempre) "el que resiste gana", sé que, en ese momento no tenía sentido seguir "resistiendo". Porque, estando en estas condiciones, "resistir" es sólo seguir haciéndome daño sin sentido. Es seguir ahí, sin dar un paso adelante ni tampoco hacia atrás. Sin ser capaz de estudiar ni tampoco de disfrutar del día a día haciendo otras cosas. Así que, aunque me encantaría seguir adelante y no tener que hacerlo, me veo obligada a cambiar de dirección. Creo, de verdad, que es lo que tenía que hacer ahora mismo. Y ha sido muy duro llegar a esa conclusión. Pero me siento muy tranquila y cada día más contenta.

Sé que he cometido muchos errores a lo largo de la oposición que, unidos a todos esos factores que os decía antes, han sido determinantes de la forma en que han discurrido los acontecimientos. Me encantaría poder transmitiros a todos lo que he aprendido: todo aquello que no hay que hacer, que no hay que pensar ni que plantearse durante la oposición... Aunque creo que cada uno tiene que descubrirlo por sí mismo. No sirve de nada que otro nos lo cuente. Pero, si puedo ayudaros en algo a todos los que estéis en este barco, sólo tenéis que pedirlo. A veces, además de la experiencia del que triunfa, también es útil escuchar la experiencia del que fracasa :)

Aún no sé qué voy a hacer (profesionalmente hablando). He tomado la decisión de cambiar de rumbo pero no porque tenga claro qué dirección voy a tomar, sino porque sé que no quiero seguir por ahí. Lo que sí sé es que, por lo pronto, tengo que recuperarme, desconectar, desopositorizarme :) Pensar en los próximos meses y disfrutar de la boda y de los preparativos que faltan, a los que creía que no iba a poder dedicar nada de tiempo. Disfrutar del día a día, de mi novio, mi familia, mis amigos... De salir a que me dé el aire sin remordimientos. Hay vida más allá de la oposición, incluso para los que no la aprueban :) Y, en lugar de pensar en lo incierto del camino, en que no sé bien qué voy a hacer, quiero pensar más bien en que tengo un amplio abanico de posibilidades. Que sólo tengo que decidir hacia dónde seguir y emprender el camino con ánimo e ilusión. Y estoy en ello. No puedo decir que esté dando saltos de alegría, pero sí creo que he hecho lo correcto y no me he arrepentido por ahora en ningún momento. Y eso da cierta tranquilidad. 

Claro que hay incertidumbre. Pero, a fin de cuentas, antes de dejar la oposición tampoco tenía nada precisamente asegurado :) Y, al final, las cosas siempre se resuelven si caminas con ilusión y confianza... Así que, de un modo u otro, espero que todo irá bien.

Tampoco sé muy bien qué haré ahora con el blog. Puede que siga escribiendo lo que se me ocurra, aunque ya no oposite. De hecho, ahora soy más tertium genus que nunca :D O, mejor dicho, soy más que un tertium genus porque no es que me encuentre a medio camino entre dos cosas... ¡estoy a mitad camino entre no sé cuántas cosas!
De todas maneras, Supongo es que su destino natural es desaparecer de una forma o de otra, sea cerrándolo o bien dejándolo abierto pero en stand by. A fin de cuentas, es el fin de una etapa y es por eso, supongo, que me da pena cerrarlo. Pero no sé lo que haré. ¡No sabéis la cantidad de cosas que no sé cómo van a ser a partir de ahora! Así que ya se verá.

Quiero disculparme (sobre todo con algunos de vosotros, que me habéis escrito o llamado y no os he devuelto las llamadas ni los mensajes) por no habéroslo contado antes.
Antes del test, como ya os he dicho, no quería comentar nada aquí, ni tampoco hasta que terminase de examinarse del tercer ejercicio la gente a la que conozco. Porque sé que, igual que te anima y te sube la moral leer una entrada positiva o ver cómo aprueban algunos compañeros, te deja desanimado ver que otro abandona. Y no me parecía buen momento para dar la noticia. Igual que tampoco fui capaz de ponerme a escribir aquí mis pensamientos más negativos sobre la oposición durante el proceso de toma de decisión. Porque sé que esa perspectiva es la más negativa. La visión parcial de una opositora "quemada". Y, aunque esa visión es una parte de la realidad, sólo es una parte de ella. Y no me gustaba la idea de transmitir esas sensaciones ni a los que estabais a las puertas del test, ni a los que ibais a examinaros del tercero ni tampoco a los que acababais de suspenderlo. Espero que lo entendáis.

Por otra parte, es verdad que llevo "desaparecida" mucho tiempo para muchos de vosotros. No sólo del blog, sino en general. Y no sólo para los que opositáis, sino también para otras muchas personas. Pero es que no es fácil de contar. A todos los que he tenido la oportunidad de contárselo en vivo y en directo, lo he hecho. Pero coger el teléfono y llamar para contarlo sin que la otra persona haya estado viendo de cerca mi evolución durante este tiempo me ha resultado imposible incluso con personas muy cercanas. Y no es por falta de confianza. Si hubiésemos estado viéndonos, os lo hubiera contado antes, sin lugar a dudas. Incluso os habría transmitido mis sensaciones durante todo el tiempo anterior y la decisión no os hubiera sorprendido tanto. Pero es difícil contarlo así, a boca jarro, y telefónicamente.  Y es difícil contestar cuando, después de decirlo  te preguntan por qué lo dejas. Es duro escuchar ese "¿por qué?", que viene con una mezcla de sorpresa y decepción. Y llega un momento en que, aunque todos los que te lo dicen tienen buena intención y, precisamente, si preguntan por qué es porque confiaban en que ibas a conseguirlo y querían que lo consiguieras, cuesta mucho responder a esa pregunta una y otra vez. Y más telefónicamente. Espero que me perdonéis. Y siento, de verdad, decepcionaros o desanimaros de algún modo.
Yo estoy bien (y, si Dios quiere, aún estaré mejor). Todos los que me ven día a día me lo dicen: me ha cambiado la expresión de la cara. Y aún me queda, porque tengo todavía bastante mala leche acumulada, sigo irascible según los ratos... Pero estoy contenta y sé que la evolución va a seguir siendo positiva. Entre otras cosas, porque el futuro inmediato me ilusiona.

Antes de terminar con esta entrada, no quiero dejar de dar las GRACIAS a los que me habéis ido leyendo, a los que habéis compartido cosas en este blog, a los que me habéis dado ánimos aun no conociéndonos personalmente. Ya lo dije en otra ocasión: no sabía lo mucho que iba a aportarme este rinconcillo virtual :) 
Y, por supuesto, GRACIAS también a todos los demás... a todos los que, sabiendo o no de la existencia del blog, habéis estado ahí de un modo u otro, preocupándoos por mí, estando pendientes de cada examen, de mi estado de ánimo y de cómo estaba yo.

GRACIAS a mi novio, a mi familia, a mis amigos... que han estado ahí y seguirán estándolo pase lo que pase. Y gracias a todas las personas que, aunque no las nombre individualmente, han sido importantes cada una a su manera a lo largo del camino.

¡¡¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!!!

Y a los que seguís en esto, muchísima fuerza. Los que lleváis poco en esto, tratad de aprovechar al máximo vuestras fuerzas y los que lleváis más tiempo, sean los años que sean, seguid adelante mientras mantengáis la ilusión, porque el número de años no importa. Lo importante es mantener la ilusión y tener siempre claro que la oposición no es un fin, sino un medio. Se convierte en una parte muy importante de nuestra vida durante mucho tiempo, pero no es nuestra vida. Lo importante es ser felices. Ningún camino está libre de obstáculos y la oposición es un camino duro, pero no es el más duro. Lo que cuenta es ser capaz de ser felices con el camino que elijamos, sea cual sea nuestro rumbo. 


¡Mucha suerte a todos los que vais a volver a pasar por el Supremo este año! ¡Mucho, muchísimo ánimo! Y muchísima suerte a todos los que, de un modo u otro, vayais a empezar una nueva etapa, como jueces o fiscales o como sea.

No sabéis lo que me cuesta darle definitivamente al botón de "publicar esta entrada", pero allá va... 

¡Muchos besos a todos!





16 comentarios:

Imogen dijo...

Leyendo este maravilloso texto me he acordado de lo que te pregunté cuando hablamos por teléfono y me comentaste tu decisión: ¿Qué sensación tuviste cuando decidiste que dejabas la opo? Tu respuesta fue: Tranquilidad. Y yo te dije: Pues entonces es que has tomado la decisión correcta.

Y leyéndote ahora me reitero en lo dicho. Con tus palabras queda claro (yo ya lo tenia claro, que conste) que sabes muy bien lo que haces y eso te convierte en una persona muy valiente.

Lo fácil a veces es seguir con lo que tienes y no arriesgar, seguir acomodada en una situación que sin darte cuenta te acaba haciendo muy, muy desgraciada. Tú no has dejado que eso te pase, lo has cortado a tiempo y eso te hace grande.

Te mereces todo lo bueno que te venga en la vida porque eres una niña excepcional.
Así que ahora p'alante. A disfrutar de tu nueva vida y a aprovechar todos y cada uno de los momentos que te vengan.

Un beso muyyyyyyyyyyyyy fuerte.

tinquiereserjuez dijo...

Eres muy valiente! No todo el mundo tiene las agallas de tomar esta decisión llegado el momento. Una de las cosas que más me preocupan de la opo, y si las cosas no salieran como espero si tendré el valor de decir, vale, hasta aquí hemos llegado...porque a mi parecer es todo menos un fracaso.

Me gusta mucho citar el refranero español, y eso de que el saber no ocupa lugar es aplicable a la oposición también. Salga como salga esta "aventura" estoy aprendiendo mucho y no solo de derecho...y eso el la vida, llegue a ser juez o no me va a servir.

Mucha suerte en esta nueva etapa que comienzas q seguro que será mejor a la anterior. UN FUERTE ABRAZO!

Chica-Chic dijo...

No hay una entrada, de todas las que he leído, hasta el momento, que me haya podido emocionar más que la tuya: simplemente, porque me veo absolutamente retratada, porque cada palabra tuya, la he hecho mía y cada sensación que describías, ha llegado a lo más profundo...reavivando todo lo que yo misma siento y pienso.

Yo soy otra de las que "aparca" este camino, aunque temporalemnte...El gusanillo de la oposición sigue ahí, llamándome...Pero, como bien decías tú: las fuerzas, ahora, no me acompañan, como para volver a abrir un libro. De hecho, para convencerme a mí misma de que esto es un "hasta luego" y no un "adiós", tengo mis apuntes encima de la mesa...Cada día los miro y cada día parecen decirme: "vuelve". Pero poco a poco...También yo estoy mirando hacia otros horizontes...¡Porque los hay!.

No quisiera extenderme mucho más, sólo te puedo desear toda clase de suerte...Te leo desde hace un tiempito y creo que sí: que eres una gran opositora, una luchadora y que si te vas...puedes hacerlo ttranquilamente (lo cual es muy importante) y con la cabeza bien alta. Créeme que en cualquier despacho o empresa a la que vayas, te van a valorar muy positivamente porque dispones de unos conocieminetos que son tu mejor carta de presentación y, además, desprendes un gran espíritu de lucha, de sacrificio, de constancia..Eso te va a dar muchas alas y estoy convencida de que decidas lo que decidas (en cuanto a tu futuro profesional) serás muy buena en ello y triunfarás. La felicidad no sólo está al final del camino de la oposición.

Disfruta de este periodo de vacaciones y sobre todo de los preparativos de tu boda (ENHORABUENA).

Mucha SUERTE, compañera, te deseo todo lo mejor. Has sido, como han apuntado por ahí, una auténtica VALIENTE.

Sonia dijo...

Enhorabuena por tu decisión. Aunque esta palabra parece estar reservada a los que aprueban, también la merecen todos "los valientes" que toman la decisión de afrontar la realidad de seguir otro camino. Yo lo he vivido en mi propia familia (concretamente mi hermana) y, su mirada,al día siguiente de tomar esa misma decisión, irradiaba un brillo especial..Yo, opositora veterana (veteranísima..) continúo el otro camino y espero que la ilusión me acompañe en esos últimos meses. Muchísima suerte en todos tus proyectos,personales y profesionales. Sonia.

Judi C.Turas dijo...

Leí este entrada ayer pero no supe que decirte, me quedé ploff pensando en lo mucho que a mi me gustaría dar ese paso y mandar la oposición a freir espárragos. Hoy he vuelto con la intención de decirte un montón de cosas personales opositoriles pero luego lo he borrado, sigo sin saber que escribirte. Quizás sea que has dado el paso que las que somos relativamente veteranas queremos dar, no lo sé, pero me das envidia. El aprobado es estupendo y maravilloso cuando llevas poco tiempo, cuando te han dado palos en TS unas cuantas veces lo único que quieres es que esto tenga un final y que llegue ya.

Hay que saber retirarse a tiempo cuando todo pierde el sentido, es un acto de valentía y de confianza en el futuro. Enhorabuena y que tengas mucha suerte en el nuevo camino, sea cual sea.

PD: No mates el blog plis, a mi me hace mucha compañía leerte (aunque nunca escriba nada) y sería agradable saber todo te va bien,

Scherbatsky dijo...

No sabes cómo siento leer esta entrada...creo q nunca he escrito, pero te leo desde hace mucho tiempo. Te deseo todo lo mejor, has sido muy valiente al tomar esta decisión, que seguro q es la mejor para tí.

Un abrazo.

Isabel dijo...

Creo que todo lo resume la increíble foto final, lista para emprender un nuevo camino. Te deseo todo lo mejor en él. Besos. Mabel

yoly dijo...

Hagas lo que hagas; cuenta con mi apoyo,compañera.
Me parece durísimo el trance de tomar la decisión que has tomado, con lo cual solamente vas a recibir por mi parte ánimo y los mejores deseos de que te vaya todo genial mirando hacia otro lado que no sea opositar.
Como te dicen por ahi arriba, no cierres el blog,es tu lugar de "receso" y siempre tendrás un lugar en otros blogs de otros compis bloggers (que no tienen que ser opositores)entre los cuales me incluyo en el lote, por supuesto ;)
un abrazo enorme y disfruta de tu próximo cambio de estado civil, te lo mereces.

RUTH dijo...

La verdad es que siento muchísimo leer esta entrada. Si no lo dijera no estaría siendo honesta, la verdad es que me duele saber que abandonas el barco. No obstante, entiendo lo que nos cuentas. Es duro día tras día currase los temas, no olvidarlos, repetirlos, actualizarlos, cambiarlos, un año y otro, tropezar, fracasar, saber que te lo juegas todo a una carta, en un solo día etc....Creo que sabes tan bien como yo la historia, no hace falta que diga mucho más.

No ha ayudado mucho este último test kafkiano al que nos hemos enfrentado.

Me imagino lo difícil que debe ser tomar firmemente esa decisión. Pero veo en tus palabras la seguridad de haber hecho lo que debes.

Deseo de corazón que tengas mucho éxito en el futuro profesional que elijas, que seas una gran jurista y que se cumplan todas tus expectativas.

Asimismo, deseo que no dejes de contar conmigo compañera!!

Recibe un fuerte abrazo,

Seguimos en contacto

PD: No te he escrito antes porque acabo de llegar de pasar 3 semanas de vacaciones sin ordenador.

Mery dijo...

Ay, Pilar, no sabes cuánto siento leer esta entrada, de verdad. Pero lo siento egoísticamente, porque me hubiera hecho mucha ilusión ir contigo a la Escuela y por otro lado tu decisión me recuerda la injusticia de la oposición donde mucha gente válida se queda por el camino por la incoherencia de un sistema bastante subjetivo que valora la memorización sobre otras cualidades que deberían pesar más para ejercer la función a la que aspiramos.
Lo siento pero me alegro. Me alegro por ti porque veo que has tomado la decisión que necesitabas tomar, porqeu sé que hagas lo que hagas la oposición te ha aportado cosas buenas y podrás extraer lo positivo y seguir adelante con tu nueva vida y porque vales mucho y mereces ser feliz.
Recuerdo nuestra conversación unas semanas antes de mi último examen y sólo puedo sonreir: tenemos que avanzar, cambiar y lo hacemos cada una a su modo.
Eres muy valiente y aquí me tienes para lo que necesites.
Te mando un abrazo enorme.

Anónimo dijo...

S´lo puedo decir que te vaya bonito.A estas alturas supongo que estarás ya casada jeje y dispuesta par tu nueva vida

Miguel Ángel Raya Saavedra dijo...

Uno solo puede disfrutar de aquello que está dispuesto a renunciar. Dsifrutarás de todo aquello que has renunciado por este sueño, y podrás volver a él cuando quieras con una perspectiva diferente que te resultará muy enriquecedora.

Eres un ejemplo de valentía.

Muchas felicidades y mucha suerte!

Eraime dijo...

Saludos tardíos!
Has luchado mucho, has sido valiente y te mereces ser feliz. Espero que tu boda haya sido, o vaya a ser, maravillosa y que tus próximos proyectos te salgan genial.
Empecé con un blog hace poco, quería presentartelo en una entrada apropiada, pero como puede que esta sea la última, ahi va:
http://maimithlond.blogspot.com
He disfrutado mucho leyendo tu blog, así que si te apetece pasarte por el mío, ahi está :) Te he dado un premio (de estos de los blogs xD) por valiente y dulce.
Mucho ánimo con todo y un saludo!

Eraime dijo...

Hola!!! :D
Pero que ilusión me ha hecho tu comentario!!!
Me alegro muchísimo de que te haya gustado lo del premio xDD
Y muchísimas gracias por la enhorabuena por el blog! jejeje
No te preocupes por no haberlo descubierto, solo faltaba! Lo inauguré más o menos cuando menos escribías, y me daba un poco de corte publicitarlo por ahi, y pensaba "cuando tenga varias entradas, lo comento" xD
Además, como te conté, no encontraba el momento apropiado... el premio ya es de hace más de una semana, pero es que pensaba "¿a qué demonios viene dar un premio en esta entrada?" jejeje pero por otro lado, pensé "mira, es un premio honorífico y puede que sea la última entrada, así que ahi va!". Y ahi fue, jejeje. Por eso te lo puse un poco así al despiste, por si no te hacía chiste o pensabas que era un poco chorrada. Así que estoy super contenta de que te haya gustado!
Que sepas que estás de numero 5 en la lista, no porque seas mi 5º blog favorito, sino porque si Mery fue la primera blogera que descubrí, tu fuiste la segunda, y por ello, me parecía perfecto que tu blog cerrase la lista, cerrando el círculo. :)
Cuando leí tu entrada sobre el test, me pareció que la escribías más para los demás, que para ti misma, así que no me sorprendió tanto tu decisión. Solo quería reiterarte que te deseo lo mejor, que si quieres escribir aunque sea de que hay nubes o de cualquier otra cosa, me encantará leerte :) y que no te agobies por contestar y que de verdad gracias, por tu comentario y por tu blog.
Mucho ánimo en todas tus decisiones! Un abrazo muy grande!

Anónimo dijo...

He leido la entrada hoy, se que es tarde, pero GRACIAS, porque me he sentido absolutamente reflejada.. porque cuando explicas cómo poco a poco te fueron fallando las fuerzas es exactamente lo que me pasó a mí.. estudiaba un ratito (unas tres horas) porque la ansiedad no me dejaba estudiar más.. me notaba mal conmigo misma. Hasta que un día, repasando la administración de la sociedad de gananciales dije " se acabó", supe que había llegado mi límite y desde entonces,y, a pesar de que al principio nadie me comprendió porque no entendían una decisión a su manera de ver tan precipitada, sólo siento paz conmigo misma.. Ahora he ganado muchas cosas, no tengo trabajo pero llegará y mientras tanto disfruto de todo lo que ofrece la vida, que es mucho, y que no sabemos valorar cuando opositamos.
Te deseo suerte en este nuevo camino.

qué más da... dijo...

Feliz cumpleaños.

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Durante los últimos años, OPOSITORA A JUDICATURAS (¡ojalá que por poco tiempo!). Pero en los ratos libres intento seguir siendo YO.
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"Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el baston. ¡Pero nunca te detengas!" (Teresa de Calcuta)


"A la larga el éxito es más fácil que el fracaso. Sencillamente, consiste en saber lo que se quiere, en saber hacerlo y en tener la persistencia y la determinación de lograrlo" (B. Bailey)


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"Si piensas que puedes, tienes razón y si piensas que no puedes, también tienes razón."


"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" (Eleanor Roosvelt)


"El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que apuntemos demasiado alto y no demos en el blanco, sino que apuntemos demasiado bajo y acertemos" (Miguel Ángel)


"No podemos descubrir nuevos océanos a menos que tengamos el coraje suficiente para perder de vista la costa" (Anónimo)


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