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domingo, 13 de junio de 2010

Una semana

En fin, chicos, en una semana justa habremos terminado ya de hacer el test... ¡Estoy que vivo sin vivir en mí...! :) Pero de verdad. Creo que es de las veces que tengo más miedo a este examen. Supongo que porque temo que, si lo suspendiese, no tendría espíritu para continuar con esto. Aunque nunca se sabe de lo que uno es capaz. Pero, en cualquier caso, como decía Mery el otro día, si lo hemos aprobado en otras ocasiones, lo normal es que volvamos a hacerlo. Y eso es lo que tenemos que pensar. 
De verdad, estoy deseando que sea día 20 a las 13 horas y haber salido con una buena sensación del examen. 




Por cierto, ¿os acordáis del cretino del que os hablaba hace unos días? Pues ahora al subir mi hermana de la calle me ha dicho que se lo ha vuelto a encontrar y, por lo visto, el tío está preocupadísimo por mí. La ha parado por la calle y, como hace siempre, sin decir ni "hola", la ha asaltado preguntándole  

"Oye, ¿tú eres la hermana mayor o la mayor es esa que estudia Judicaturas?"

Mi hermana, intentando largarse todo el rato, le ha contestado que la mayor era yo y él ya ha empezado, como el otro día a "preocuparse" por mí.

"Pues a ver si aprueba de una vez... Porque me he enterado de que todavía no ha aprobado el segundo... ¡Y si no que se lo deje!" 

Mi hermana le ha dicho, básicamente, que ese era el plan: aprobar, y que después del tiempo invertido no iba a tirar la toalla ahora que, precisamente estaba a punto de aprobar el siguiente examen. Pero el tío ha insistido... 
"¿Y si suspende qué va a hacer? ¿Lo dejará ya?... La verdad es que ya se podría haber metido en Registros o en Notarías, que con eso sí que se gana dinero..."

Siento insistir, porque ya lo dije en la entrada anterior: ¡pero me sientan como un tiro sus impertinencias! Y más que te las suelte así, directamente, con su tono irónico y chulesco, sin saludar siquiera. Y si, encima, está sentado con su corrillo de amigos, ya parece que se muere de gusto: tú pasando por delante y él ahí sentado diciéndote la sandez que se le ocurre. Porque es que este hombre siempre se ha creído con derecho a apabullar a todo el mundo, no es nuevo. Y me jode profundamente que se meta en mi vida y que opine sobre ella delante de quien se le ocurra.  Hoy se lo ha dicho a mi hermana, el otro día soltó todo lo que soltó estando delante mi primo (al que no conoce de nada y ni siquiera sabía quién era, pero el soltó todo lo que quiso).
No creo que me lo encuentre, porque estos días voy a pisar la calle más bien poquito, pero como está tan desocupao (o eso parece porque, si no, no me explico que le preocupe tanto mi vida), no me sorprendería volver a coincidir con él cuando bajo a la perra. Y, si me lo encuentro y se le ocurre comentarme algo sobre mí, mi oposición, mis suspensos o mi futuro en caso de suspender, con el mal humor que tengo estos días, creo que esta vez, no me va a salir la sonrisita y la buena cara de siempre, sino que acabaré por decirle que no se meta donde no le llamen. A ver si así, por lo menos, dejo de oirle decir tonterías. Si quiere, que las diga cuando no esté yo, pero que conmigo se las ahorre.
Pero ahora yo a lo mío: a estudiar. Y, desde luego, no para que el cretino de mi ex-vecino deje de dar por saco, sino porque NECESITO tener buenas noticias el domingo que viene. Como decía el otro día Mery, sí, el test es una criba, y hay que tener confianza en que vamos a volver a superarla. Pero, aun así, existe la posibilidad de tropezar, y, si no se pasa esa criba, no pasamos al siguiente round. Y, probablemente por la mala racha de los últimos meses, me da pánico no ser capaz de pasar a la siguiente fase. Y necesito, NECESITO DE VERDAD que vaya bien, hacer un mini descanso y volver con muchísimas fuerzas a estudiar para el primer oral. Porque este año tiene que ser EL AÑO. Nuestro año :) Y para eso el primer paso es que el test del domingo que viene salga bien.

Por cierto... antes de terminar, no quiero dejar de dar la enhorabuena otra vez a todos los que estáis aprobando el último examen, a los que ya habéis llegado al final. Y, muy especialmente, a todos aquellos que habéis estado tanto tiempo luchando por ello (Slate_Gull, después de TANTO esfuerzo, sara-la-opositora, Hesse y tantos otros...) Con tu permiso, sara-la-opositora, cito algo que dijiste ayer en el foro que me encantó leer, porque me resulta esperanzador y pienso que puede serlo también para otros compañeros:

"Slate, soy una chica de 32 años. He dedicado 9 a opositar... He pensado mucho en tí antes del examen y has sido una inspiración, me has enseñado el camino... Gracias por todo compi!!!! somos unos sobrevivientes. 
A quienes estéis leyendo esto: si te consideras un opositor veterano, las fuerzas te fallan a rachas, quiero que sepas que yo también he pensado que no lo iba a conseguir. Así que debes saber que... aún pensando eso, si sigues esforzándote, estudiando, resumiendo, leyendo... lo vas a lograr. No todo es temporal y tempestad. No seas tu peor e implacable juez. No te autosabotees". 

Realmente, aunque a veces resulte duro ver cómo el tiempo pasa y parece que todos van aprobando menos tú, el ver aprobar a los compañeros anima, porque significa que se puede conseguir. Pero, sobre todo, cuando ves que alguien consigue su sueño después de tanto esfuerzo, tantos, tantos años... y después de caer y volver a levantar tantas veces, es más que alentador.


¡Muchísimo ánimo a todos con la semana! Porque queda exactamente eso: una semana para que haya pasado el test.

¡Un abrazo a todos!


lunes, 31 de mayo de 2010

¡Lo que hay que oir!

¡Hola de nuevo!

La verdad es que no creía que fuese a volver a escribir tan pronto. De hecho, tenía mis dudas de si volvería a escribir antes del examen. Y menos para cosas poco trascendentales, ¡pero aquí estoy!

El sábado tuve la tentación de volver a escribir para contaros una cosa, una anécdota "indignante" (de esas que seguro los opositores habéis vivido más de una vez). Al final no lo hice. Y ahora no había entrado aquí con esa intención. Pero, ya que estoy, os lo cuento. Y luego publicaré lo que en realidad venía a publicar.

El caso es que, después de estudiar toda la mañana, a las dos y media hice la parada de rigor para pasear a la perra y comer. Casi nada más salir a la calle, me encontré a mi primo y nos pusimos a hablar. Mientras tanto, veo que se acerca en su coche un ex-vecino, muy pero que muy "majete". Sí. El típico cretino integral que siempre tiene algo ocurrente que decir, vamos. 

Nos hemos visto muchas veces, pero vamos, ni conoce realmente a mi familia ni me conoce a mí tampoco. Yo no sé por qué sabe que oposito (que lo sabe) y no sé siquiera si sabe a qué oposito. Nuestra relación se limita (normalmente) a cruzarnos de tarde en tarde y decirnos hola y adiós (cuando está de buen humor, porque si no le da la gana no saluda). Sin embargo,  de vez en cuando, además de saludar, entabla conversaciones en las que, de forma directa y sin ningún tipo de introducción  me pregunta cosas como cuándo voy a casarme y me advierte de que, si no me espabilo,  se me va a pasar el arroz.

El caso es que yo estaba hablando con mi primo cuando el tipo se acerca en su coche. Yo esperaba un saludo con la mano y que pasase de largo pero, cuál no sería mi sorpresa, cuando, en vez de eso, se para a nuestro lado (¿¿pero por qué??), baja la ventanilla y, sin decir ni "hola" ni esbozar una sonrisa me suelta:

"Pero bueno, ¿qué? ¿apruebas o no apruebas?" 

Yo, que soy un poco boba, por lo visto, le respondo con una sonrisa diciéndole algo así como que
"en ello estamos, dentro de poco me examino." 

Y el tío insiste: "¿Es el último examen?"

"No, es otra vez el primero", le digo manteniendo mi sonrisa forzada



Y el tío, incansable, continuó: "Pues eso es que no estudias bastante"

Y yo, continuando con mi sonrisa congelada pero haciendo ademán de terminar la conversación: "Pues eso será..."


Pero el tío sigue: "Pues estudia, porque tu padre debe estar hasta los huevos ya."

Ése fue el único momento en que fui capaz de contestarle. Y, al mismo tiempo, le econtestó también mi primo (que no había visto en su vida al impresentable y estaba alucinando). Mi primo es notario (después de siete años y pico de oposición). Y claro, respondimos lo mismo, porque era de cajón. Yo lo dije en primera persona y el en tercera persona, porque desde el momento en que empezó la conversación sabía exactamente cómo me estaba sintiendo yo:

"El que está hasta los huevos no es mi padre, sino yo"

El buen hombre aún continuó y, sin hacer ningún ademán de marcharse, me soltó: "aprueba de una vez, que estás viviendo en pecado."

A eso último ya no le contesté, porque terminó de dejarme ya totalmente alucinada.


¿¿¿Pero qué sabe este tío de mi vida???

Mi primo sí que le contestó algo, pero ni me acuerdo de qué le dijo porque yo ya había perdido el sentido de la realidad. Si hubiera tenido un pelín más de rapidez, a lo mejor le hubiera podido decir algo, aunque no sé si hubiera merecido la pena. Yo sólo estaba deseando que se largase de una vez.

En fin... A lo largo de estos laaaaaargos años he oído muchas impertinencias de las que todos los opositores veteranos habréis oído también. Igual que mi primo, claro, que en cuanto vio el rumbo que tomaba la conversación, le contestó de forma bastante más contundente que yo, aunque no había visto al tipo en su vida.

Mi novio, después, me dijo que tenía que haberle soltado cualquier bordería, lo que pasa es que es difícil hacerlo y no ponerte a su nivel. Yo, por lo menos, creo que no soy capaz. Porque, aunque durante todo el rato casi no abrí la boca y me limité a poner carita de buena y sonrisita de idiota, internamente me sentía más o menos así:


Y si hubiera abierto la boca creo que habría explotado.
Cuando se lo conté a mi hermano, se quedó indignado. "¡A ese tío hay que pararle los pies, porque se cree con derecho a decir lo que se le ocurre! Deberías haberle dicho: sí, sí, por favor, rece por mi examen, que lo tengo pronto. Rece también por mi pobre padre, que está hasta los huevos de mí. Y rece también por la salvación de mi alma, que estoy viviendo ¿¿en pecado??"

Pero yo, en este tipo de situaciones, la verdad es que me limito a sonreir, asentir y zanjar el tema cuanto antes. ¿Para qué perder tiempo en intentar explicar algo que no va a entender a alguien que no me importa en absoluto y a quien no le importo yo? Aun así, me siguen sentando mal esos comentarios, no consigo que me resbalen. Ya lo sé: ¿qué más da lo que piensen los demás? Pero, aun con tantos años de experiencia, muchas veces no consigo "pasar".

Si Dios quiere y algún día aprobamos, nadie nos preguntará cuántos años tardamos en hacerlo. Y ojalá así sea. Ojalá aprobemos, aunque sea con muuuuchos años de experiencia opositoril. De hecho (ya lo he dicho aquí otras veces) a los opositores que más admiro es a los que aprueban tras muchos años de oposición. Porque la dificultad de cada año que pasa se multiplica respecto al anterior. Esa angustia no la conoce el opositor que aprueba con tres años (aunque tenga, por supuesto, mucho mérito aprobar en poco tiempo). Y, mucho menos, el cretino de turno que no tiene otra cosa que hacer que cotillear sobre tu vida, sobre los años que llevas opositando y sobre cuándo te casarás. Y eso si tienes novio, porque si no, te acribillan por no tenerlo.

A vosotros también os pasa, ¿verdad? Y, ¿no hay personas a las que NO queréis encontraros porque sabéis que SIEMPRE van a tener comentarios ocurrentes de ese tipo?

Y, bueno, el tipo del otro día es de los "cabrones", pero luego están los "bienintencionados", que cuando les cuentas que has suspendido o te preguntan cuántos años llevas te ponen cara de pena y te dicen "oye, ¿y por qué no te presentas a una oposición más fácil?"

Cuando aprobemos, eso sí, todos empezarán a decirnos que "menuda suerte tenéis los funcionarios", "que vivís de puta madre" o "que os pasáis el día sin pegar ni golpe."

Pero bueno, eso creo que, si llego a vivirlo, ¡lo llevaré MUCHÍSIMO MEJOR! :)

 


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Pichús
Durante los últimos años, OPOSITORA A JUDICATURAS (¡ojalá que por poco tiempo!). Pero en los ratos libres intento seguir siendo YO.
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"Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el baston. ¡Pero nunca te detengas!" (Teresa de Calcuta)


"A la larga el éxito es más fácil que el fracaso. Sencillamente, consiste en saber lo que se quiere, en saber hacerlo y en tener la persistencia y la determinación de lograrlo" (B. Bailey)


"Si puedes soñarlo, puedes hacerlo" (Walt Disney)


"Si piensas que puedes, tienes razón y si piensas que no puedes, también tienes razón."


"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" (Eleanor Roosvelt)


"El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que apuntemos demasiado alto y no demos en el blanco, sino que apuntemos demasiado bajo y acertemos" (Miguel Ángel)


"No podemos descubrir nuevos océanos a menos que tengamos el coraje suficiente para perder de vista la costa" (Anónimo)


"Los muros existen por alguna razón. Y no es para mantenernos fuera, sino para darnos la oportunidad de demostrar hasta qué punto queremos algo. Y para frenar a quienes no lo desean suficientemente." (Randy Pausch)

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