Mostrando entradas con la etiqueta Test. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Test. Mostrar todas las entradas
sábado, 26 de junio de 2010

Cerrado por vacaciones


¡Hola a todos!

Perdonad por la desaparición de la última semana. Quería haber escrito hace días pero, aunque parezca mentira, y aunque he estado de vacaciones, no he parado un  minuto y, encima, durante algunos días no he tenido siquiera conexión decente a internet.

Mi primera impresión tras salir del examen, hace ya casi una semana, fue más nefasta que otra cosa. De hecho, durante todas las horas siguientes, después de corregirme el examen Código en mano (todas aquellas preguntas que podían resolverse con los Códigos, que en Constitucional y Penal no eran ni mucho menos la mayoría), era de cabreo absoluto. No porque tuviese muchos errores, sino por todas las preguntas que no era capaz de corregir ni siguiera con el material delante.
Con los días, sin embargo, la sensación fue mejorando. Una vez tuve las respuestas oficiales delante y vi que casi no había fallos, me tranquilicé un poco. Eso sí: mi nota, irremediablemente, va a ser más baja que la del año pasado porque, aunque tenga muy pocos fallos, también respondí muchas menos preguntas que el año pasado. Pero bueno, el tener peor nota que el año pasado no significa que esté por debajo de la nota de corte que, a fin de cuentas es lo que cuenta, ¿no? Es cierto que me gustaría ir más holgada. Que los próximos días (esperemos que pocos) en que estemos esperando la nota, los pasaría mucho más tranquila de lo que los voy a pasar si pensase que me sobran puntos. Porque, aunque espero que la nota de corte sea semejante a la de año anteriores, hasta que no se publique, nada es ni mucho menos seguro. ¡Pero esperemos que haya ido bien! :) 

¿¿Cómo os ha ido a vosotros?? 

Espero que haya ido bien y que, quienes hayáis decidido coger unos días libres podáis verdaderamente descansar. ¡Aprovechad, que en cuanto te pones a estudiar para el oral necesitas todas las energías del mundo!

Por otra parte, tengo que decir que, después del bajón del examen, el subidón no lo tuve al día siguiente con la salida de las respuestas oficiales, sino mucho antes. Lo tuve el mismo domingo, a partir de las nueve de la noche, durante la cena post-test que hicimos en Barcelona y en la que tuve la increíble suerte de participar gracias a Mery
Os lo aseguro: a las ocho y media no podía estar de peor humor, más disgustada. Y me daba algo de palo ir a la cena sin conocer a nadie, todo hay que decirlo... Pero, aunque no nos conocíamos en persona hasta esa noche y aunque hablamos (y bastante) del examen de ese mismo día, fue juntarme con ellos y cambiar el chip, sentirme a gusto, reir, comentar, compartir... ¡Fue genial! De verdad, a todos los que lo leáis: GRACIAS. Porque esa noche cuando volví al hotel volví con una sonrisa y eso parecía impensable unas horas antes. 

Y es que parece mentira lo importante que son los compañeros en la oposición. Porque, por mucho que tengamos la comprensión y el apoyo de nuestra pareja, de nuestra familia y de nuestros amigos (que para mí es esencial), ese punto de complicidad y la sensación de que el otro sabe verdaderamente lo que estás viviendo (al menos, a nivel "opositoril", claro) es difícil de encontrar si no es en personas que han vivido situaciones semejantes, que llevan tantos años como tu dándose de bruces una y otra vez contra el mismo examen, enfrentándose a los mismos retos y sufriendo golpes semejantes. Y no lo digo en plan victimista. No es que al juntarse un grupo de compañeros de oposición tengan todos que ponerse a llorar a contarse sus penurias. ¡Al contrario! Si algo se respiró en aquella cena, además de compañerismo y buen ambiente, fue buen humor. Lejos de echarnos a llorar (que no sería para menos) por la redacción tan lamentable de muchas preguntas y las ocurrencias de quien había puesto el examen, íbamos comentando, según se nos iba ocurriendo (intercalando otros temas de conversación de lo más variados) lo que habíamos puesto cada uno en ésta o en aquella pregunta, discutiendo el por qué y, en algunos momentos, riéndonos de nosotros mismos y nuestros errores.

Fue genial. De verdad, siento no vivir en la misma ciudad que vosotros. ¡Pero, por suerte, existe internet! Y estáis ahí, dispuestos a compartir tantas cosas desde el otro lado. Y por eso, aun sin conocernos personalmente, cuando nos hemos visto (como la otra noche) o cuando hemos hablado (aunque haya sido sólo por teléfono),  ha sido como si nos conociésemos de toda la vida. Porque tenemos mucho en común además del número de temas estudiados y de horas invertidas en esta locura. 

Muchísimas gracias a todos, a los compañeros que conocí la otra noche y a los que no conozco pero que, ojalá, podamos conocernos pronto, ¡¡a ser posible en la Escuela!! :) (Jaspe, Carteles... ¡tenemos que conocernos y tiene que ser este año!) Porque, si hubo algo que nos nació espontáneamente al despedirnos la noche de la cena fue lo de "¡a ver si volvemos a quedar el año que viene!" Pero, claro, al momento corregíamos: "Bueno... esperemos no volver a quedar el año que viene post-test... ¡Mejor que sea ya como compañeros en la Escuela!"


Los días siguientes, aunque parezca mentira, he estado de vacaciones, pero no he parado. De hecho, después de casi una semana, continúo agotada. Eso sí: han sido días geniales en los que he hecho cosas diferentes. Pero, sobre todo, han sido especiales porque he podido compartirlos con mi hermana, mi novio (en la medida en que el pobre ha tenido algo de tiempo libre) y mi madre ¡Gracias a los tres! 

Y gracias a todos los que habéis estado ahí antes, durante y después de este examen. A los compañeros, pero también a todos los demás, a mi familia y a mis amigos, a los que habéis estado pendientes de mí continuamente. Si algún día llego al final del camino, habréis tenido mucho que ver en ello.

Otra alegría de estos días han sido los aprobados de algunos compañeros (algunos conocidos personalmente desde hace años) y otros no conocidos en persona, pero a los que he leído y seguido muchísimo durante años. Me ha sabido fatal cuando les he visto suspender en otras ocasiones y ahora, de verdad, me alegro al leer su aprobado: Loira, deiure, Laurch9 (a la que tuve el placer de conocer el domingo pasado) Sara-la-opositora... ¡Y tantos otros! Todo gente que ha aprobado tras muchísimo tiempo de esfuerzo y cuya historia anima a continuar, a tener valor y a coger el toro por los cuernos. Además, gente tan estupenda, personas que sabes que de verdad van a desempeñar su función desde la vocación y la honestidad. ¡Enhorabuena a todos! 
Por cierto... En relación con esto último, os anticipo que la próxima entrada de este blog no la escribiré yo, sino uno de esos compañeros cuyo aprobado, como os digo, me ha alegrado especialmente. Seguro que os encantará. De hecho, la entrada está escrita desde hace días, aunque está sin publicar. ¡En breve la tendremos aquí! ;)


Y, bueno... ¡ahora a esperar a que salga la nota de corte! Yo estos días he conseguido desconectar casi al 100% del test. Pero, claro, desde el lunes próximo, que sabemos que en cualquier momento se publicará la nota de corte, supongo que algo más nerviosa sí que voy a estar. ¡Sobre todo si se retrasa mucho! ¡¡Ojalá hayamos tenido suerte todos!! Y ojalá el "curso" 2010-2011 sea un año de celebraciones para todos.

Sólo una cosilla más... Lo siento, pero no puedo irme sin contároslo. ¿Os acordáis de la foto que os enseñé (hecha por mi novio y mi hermano) del mapa de las aulas del examen test en Barcelona? 
Ese mapa, ese sitio, son para mí la viva imagen del "día de la marmota", de la sensación que os describía en el post de hace unas semanas
Justo al lado de donde está ese mapa dejé mi coche aparcado el domingo y allí se quedó hasta que el miércoles lo cogí para marcharme de Barcelona. Pues bueno, no os lo vais a creer, pero en ese mismo sitio, en la puerta del sitio del examen, nada más coger el coche, pinché (o más bien reventé) una rueda. Y allí me tuve que quedar durante hora y pico, esperando a la grúa para que viniera a llevarme a un taller donde cambiar la rueda para poder hacer marcha. ¡Justo allí, a menos de 100 metros de la rampa del edificio que todos los que nos examinamos en Barcelona conocemos a la perfección! Ese sitio en el que siempre tengo ganas de estar el menor tiempo posible. Me pareció totalmente surrealista. Esa hora y cuarto, a 30 grados, al sol, a las dos del medio día, fue la gota que terminó de colmar el vaso: definitivamente... ¡espero no tener que volver por allí!

Dentro de muy poco, volveré al estudio, aunque no será antes de que salga la nota. Entre tanto, os dejo aquí unos "souvenirs" de mi semana vacacional.

¡Besos a todos! ¡Nos leemos pronto!






domingo, 13 de junio de 2010

Una semana

En fin, chicos, en una semana justa habremos terminado ya de hacer el test... ¡Estoy que vivo sin vivir en mí...! :) Pero de verdad. Creo que es de las veces que tengo más miedo a este examen. Supongo que porque temo que, si lo suspendiese, no tendría espíritu para continuar con esto. Aunque nunca se sabe de lo que uno es capaz. Pero, en cualquier caso, como decía Mery el otro día, si lo hemos aprobado en otras ocasiones, lo normal es que volvamos a hacerlo. Y eso es lo que tenemos que pensar. 
De verdad, estoy deseando que sea día 20 a las 13 horas y haber salido con una buena sensación del examen. 




Por cierto, ¿os acordáis del cretino del que os hablaba hace unos días? Pues ahora al subir mi hermana de la calle me ha dicho que se lo ha vuelto a encontrar y, por lo visto, el tío está preocupadísimo por mí. La ha parado por la calle y, como hace siempre, sin decir ni "hola", la ha asaltado preguntándole  

"Oye, ¿tú eres la hermana mayor o la mayor es esa que estudia Judicaturas?"

Mi hermana, intentando largarse todo el rato, le ha contestado que la mayor era yo y él ya ha empezado, como el otro día a "preocuparse" por mí.

"Pues a ver si aprueba de una vez... Porque me he enterado de que todavía no ha aprobado el segundo... ¡Y si no que se lo deje!" 

Mi hermana le ha dicho, básicamente, que ese era el plan: aprobar, y que después del tiempo invertido no iba a tirar la toalla ahora que, precisamente estaba a punto de aprobar el siguiente examen. Pero el tío ha insistido... 
"¿Y si suspende qué va a hacer? ¿Lo dejará ya?... La verdad es que ya se podría haber metido en Registros o en Notarías, que con eso sí que se gana dinero..."

Siento insistir, porque ya lo dije en la entrada anterior: ¡pero me sientan como un tiro sus impertinencias! Y más que te las suelte así, directamente, con su tono irónico y chulesco, sin saludar siquiera. Y si, encima, está sentado con su corrillo de amigos, ya parece que se muere de gusto: tú pasando por delante y él ahí sentado diciéndote la sandez que se le ocurre. Porque es que este hombre siempre se ha creído con derecho a apabullar a todo el mundo, no es nuevo. Y me jode profundamente que se meta en mi vida y que opine sobre ella delante de quien se le ocurra.  Hoy se lo ha dicho a mi hermana, el otro día soltó todo lo que soltó estando delante mi primo (al que no conoce de nada y ni siquiera sabía quién era, pero el soltó todo lo que quiso).
No creo que me lo encuentre, porque estos días voy a pisar la calle más bien poquito, pero como está tan desocupao (o eso parece porque, si no, no me explico que le preocupe tanto mi vida), no me sorprendería volver a coincidir con él cuando bajo a la perra. Y, si me lo encuentro y se le ocurre comentarme algo sobre mí, mi oposición, mis suspensos o mi futuro en caso de suspender, con el mal humor que tengo estos días, creo que esta vez, no me va a salir la sonrisita y la buena cara de siempre, sino que acabaré por decirle que no se meta donde no le llamen. A ver si así, por lo menos, dejo de oirle decir tonterías. Si quiere, que las diga cuando no esté yo, pero que conmigo se las ahorre.
Pero ahora yo a lo mío: a estudiar. Y, desde luego, no para que el cretino de mi ex-vecino deje de dar por saco, sino porque NECESITO tener buenas noticias el domingo que viene. Como decía el otro día Mery, sí, el test es una criba, y hay que tener confianza en que vamos a volver a superarla. Pero, aun así, existe la posibilidad de tropezar, y, si no se pasa esa criba, no pasamos al siguiente round. Y, probablemente por la mala racha de los últimos meses, me da pánico no ser capaz de pasar a la siguiente fase. Y necesito, NECESITO DE VERDAD que vaya bien, hacer un mini descanso y volver con muchísimas fuerzas a estudiar para el primer oral. Porque este año tiene que ser EL AÑO. Nuestro año :) Y para eso el primer paso es que el test del domingo que viene salga bien.

Por cierto... antes de terminar, no quiero dejar de dar la enhorabuena otra vez a todos los que estáis aprobando el último examen, a los que ya habéis llegado al final. Y, muy especialmente, a todos aquellos que habéis estado tanto tiempo luchando por ello (Slate_Gull, después de TANTO esfuerzo, sara-la-opositora, Hesse y tantos otros...) Con tu permiso, sara-la-opositora, cito algo que dijiste ayer en el foro que me encantó leer, porque me resulta esperanzador y pienso que puede serlo también para otros compañeros:

"Slate, soy una chica de 32 años. He dedicado 9 a opositar... He pensado mucho en tí antes del examen y has sido una inspiración, me has enseñado el camino... Gracias por todo compi!!!! somos unos sobrevivientes. 
A quienes estéis leyendo esto: si te consideras un opositor veterano, las fuerzas te fallan a rachas, quiero que sepas que yo también he pensado que no lo iba a conseguir. Así que debes saber que... aún pensando eso, si sigues esforzándote, estudiando, resumiendo, leyendo... lo vas a lograr. No todo es temporal y tempestad. No seas tu peor e implacable juez. No te autosabotees". 

Realmente, aunque a veces resulte duro ver cómo el tiempo pasa y parece que todos van aprobando menos tú, el ver aprobar a los compañeros anima, porque significa que se puede conseguir. Pero, sobre todo, cuando ves que alguien consigue su sueño después de tanto esfuerzo, tantos, tantos años... y después de caer y volver a levantar tantas veces, es más que alentador.


¡Muchísimo ánimo a todos con la semana! Porque queda exactamente eso: una semana para que haya pasado el test.

¡Un abrazo a todos!


viernes, 28 de mayo de 2010

¡Bienvenidos al día de la marmota! (otra vez)

¡Hola a todos!

Llevo un par de semanas sin escribir, pero me da la sensación de que hace una eternidad que no actualizo. Supongo que en esta semana han pasado muchas cosas (en general muy buenas), he tenido alguna sorpresa (también muy buena) y, al mismo tiempo, tengo ya un nudo en el estómago pensando en el examen, que está ahí, y en que el tiempo se me ha echado encima. De todos modos, no siento un estrés "paralizante", sino todo lo contrario: el típico estrés "sano" que te mantiene con la suficiente tensión como para aprovechar al máximo cada día. Así que, por esa parte, bien.

¡El test ya está ahí...! ¡Otra vez! Porque, aunque algunos de vosotros vais por primera vez, yo, personalmente, prefiero no contar las veces que he ido. Os lo prometo, el año pasado, cuando me despertó mi novio por la mañana para ir al examen mi saludo de buenos días fue: "bienvenidos al día de la marmota." Para quienes no lo sepáis, esa frase es de una película, "Atrapado en el tiempo", en la que Bill Murray encarna a un periodista que se encuentra, por alguna razón, atrapado en un mismo día. Se acuesta por la noche y a la mañana siguiente es otra vez el mismo día: el día en que tiene que retransmitir por televisión el festival del Día de la Marmota que se celebraba en no sé qué pueblo perdido. Y todas las mañanas volvía a despertarse de nuevo en el mismo hotel y, al sonar el despertador y mirar el calendario, resulta que volvía a encontrarse exactamente exactamente en la misma fecha que el día anterior... y un rato después ya está otra vez ahí, con el micrófono, volviendo a repetir la frase: "bienvenidos al día de la marmota" (o algo así). Y ese fue mi sentimiento nada más volver a abrir los ojos otra vez en de Barcelona: "otra vez aquí, en el mismo hotel, a hacer el mismo examen..."
 

La verdad es que hasta esa mañana no se me había ocurrido el paralelismo entre mi vida y el de "Atrapado en el tiempo", pero desde el año pasado me he acordado más de una vez. De todas maneras, mejor no pensar mucho en ello :)

El otro día, hablando con Luisa, que es la primera vez que se presenta, me doy cuenta de la "falta de intriga" que tiene para los "veteranos" el test, lo cual es un punto a nuestro favor, claro, porque al menos no tenemos el miedo a lo desconocido que tiene el que se presenta por primera vez. Como es normal, Luisa no tenía ni idea de la hora del examen, ni dónde hay que hacerlo, ni cómo funcionan los llamamientos... Y a mí es que ni se me había ocurrido que no lo supiera, ¡porque yo ya me sé el camino al lugar del examen casi tan bien como el camino a casa del preparador! (Aun así, todo hay que decirlo, en el día D me suelo poner de los nervios y quiero ir con antelación, por si acaso...)
Aquí tenéis una foto (un poco friki) que hicieron mi hermano y mi novio hace dos años, que fueron antes que yo al lugar del examen para encontrar rápido el aula en el que me tocaba:

¿Es friki, eh? Espero que, aun así, no llegue a resultar enfermizo :) Además, a quienes os toque examinaros en Barcelona y no seáis de allí, a lo mejor os resulta útil el mapita.

De todos modos, no penséis, ni mucho menos, que yo le quito importancia a este examen ni que se me da especialmente bien. Al contrario. Hace tres años lo aprobé bastante holgadamente. Y, al año siguiente, hace dos convocatorias, suspendí. ¿Por qué? Pues mira, cosas que pasan... ¡Y ojalá pudiera deciros qué es lo que hice mal para que no os pase, porque así también sabría qué hacer para que no me volviera a ocurrir a mí! Pero bueno. El año pasado lo aprobé, salí del examen bastante contenta y, finalmente, me fue fenomenal.

Lo que sí puedo aconsejaros en cuanto a la forma de hacer el examen es que vayais dándole pasadas. Es decir:

En una primera vuelta, id leyendo las preguntas con atención y contestando todas aquellas preguntas que no os ofrezcan ninguna duda. Leedlas bien, fijáos mucho y contestad directamente en la hoja de respuestas. Esas preguntas ya no las volváis a mirar: si las habéis respondido así y lo habéis hecho sin lugar a dudas, lo más probable es que sean preguntas acertadas. Y si, una hora después, con todo el cansancio y el estrés, volvéis a repasarlas y decidís cambiar alguna, es altamente probable que os equivoquéis o que empecéis a dudar, porque ya no tenéis la mente tan clara como nada más empezar el examen (eso sí, insisto: siempre que vayáis contestando con calma y leyendo atentamente las preguntas).
En la segunda leída, pasando ya de las preguntas contestadas, volved a fijaros en cada una de las restantes. Probablemente en esa segunda vuelta encontraréis preguntas cuya respuesta también conocéis perfectamente y tenéis clarísima, pero que no visteis claras en la primera leída. Contestadlas, una vez las tengáis claras y bien leídas, también en la hoja de respuestas.

Además de contestar en la hoja de respuestas directamente las preguntas que tenéis bien claras, id apuntando, marcando y rayando lo que necesitéis en la hoja de las preguntas, sea señalando las que son dudosas o tachando las que, por cualquier motivo, no tenéis ni idea de cómo responder. Así, visualmente os resultará más rápido ver cuáles son aquellas con las que no hay que perder tiempo, porque no váis a contestarlas en ningún caso, y aquellas otras en las que sí tenéis que pensar.

En cuanto a las que siguen siendo dudosas, claro, aquí viene el problema: ¿arriesgar o no arriesgar? Esa es la cuestión... Yo creo que depende de varios factores. Sobre todo, de las posibilidades con las que vas al examen, pero también del número de preguntas que tienes respondidas con certeza de haberlo hecho bien, del grado de duda que te ofrezcan las que no sabes si responder...

Si es la primera vez y vas con pocos meses de preparación únicamente "por probar", no pasa nada si arriesgas un poco más. Pero yo soy de la opinión de que si, realmente, llevas tiempo estudiando y tienes ya cierto "bagaje", entonces confía en ti y arriesga lo menos posible. Piensa que si tú llevas tanto tiempo con esto e, incluso, has aprobado en otras ocasiones, lo normal es que vuelvas a hacerlo ahora. Y no te agobies si cuentas las preguntas y ves que las únicas que sabes con certeza  son, por ejemplo, 50 preguntas. Si las otras, realmente, no las tienes claras, probablemente sea mejor no jugársela. Que te parezcan pocas no importa. Piensa que, lo más lógico, si tú no sabías la respuesta de más preguntas,  es que la mayoría de los otros compañeros tampoco sepan muchas más que tú. Y, en definitiva, aquí lo que cuenta es eso: lo que hacen los demás opositores en su examen, que es lo que determina que la nota de corte sea una u otra.
Los primeros años en que se hizo el test, con 50 puntos no llegabas ni de cerca a la nota de corte (el primer año creo que fue sobre un 80), pero luego, con la introducción de las preguntas de procesal y la forma de plantear las cuestiones, la nota ha ido bajando y, en los últimos años, con 50 puntos tienes de sobra para aprobar.
Si, aun así, estás convencido de que el examen no ha sido difícil, sino que lo que pasa es que tienes un mal día y que te vas a quedar por detrás del resto, arriesga siempre con cierta sensatez. No contestes preguntas de las que no tienes ni idea. Arriesga, pero razonando y también confiando en ti mismo, porque sabes más de lo que crees y hay preguntas de materias que a lo mejor no has repasado y te da miedo responder porque hace tiempo que no las miras, pero en realidad, instintivamente sabrías cuál es la respuesta y dejarla en blanco es perder un punto con algo que habrías sabido contestar perfectamente.

Por cierto, lo de contestar directamente en la hoja de respuestas hay gente que considera que no es la mejor opción, pero en mi opinión sí es lo mejor, teniendo en cuenta que, entre otras cosas, si contestas en la hoja de preguntas y luego vas justo de tiempo, tendrás que copiar las respuestas con prisas en el último momento y puede que no te dé tiempo de terminar, que te equivoques en alguna al copiarlas, que las copies todas mal por saltarte una... O que, en el mejor de los casos, simplemente, te pases un mal rato porque no sabes si no te va a dar tiempo a copiar las respuestas.
A mí siempre me han recomendado hacerlo así y, sinceramente, me parece lo mejor. Sobre todo, siguiendo la política de ir contestando las que sabes con certeza en primer lugar y no volver a repasarlas.

En fin... todo esto creo que me lo voy a imprimir y me lo voy a repetir a mí misma. Porque algunas de estas cosas las he aprendido a fuerza de golpes. Otras, gracias a buenas experiencias, pero vamos, que es difícil mantener la cabeza fría mientras estás ahí y empiezas a leer preguntas que, de entrada, no sabes contestar. Al menos para mí es complicado. Y, pese a haberlo hecho tantas veces y pese a que la gente considere muchas veces que no es difícil, a mí el test, sinceramente, me sigue dando miedo. ¡Ojalá haya suerte!

Por lo demás... ¡muchísima suerte, muchísimo ánimo a todos...! ¡Ojalá que sea la última vez que vamos al test...! ¡Y, por supuesto, ojalá que nos salga bien!

¡Ah, por cierto! Se me olvidaba: si queréis una serie de consejillos prácticos para el día del examen, no dejéis de echar un vistazo en este post del blog de Mery. Es del año pasado y recuerdo que estaba genial, como siempre.

¡Un abrazo y, si no nos escribimos antes, muchísima suerte a todos!
domingo, 9 de mayo de 2010

Empieza la cuenta atrás


¡Hola a todos!
Hacía mucho que no actualizaba. La verdad es que no ha sido una buena época y no tenía muchas ganas de escribir. Pero no abro esta entrada precisamente para quejarme, sino para contaros que el saber ya la fecha del test y que se haya adelantado un poco respecto a años anteriores ha sido para mí como un jarro de agua fría. Y no lo digo en mal plan o, al menos, no del todo. Quiero decir que, por una parte, cuando lo leí se me hizo automáticamente un nudo en el estómago y me entró un agobio tremendo. Pero, por otro lado, también pensé: “al menos ya no perderé ni un día más… porque ya no queda tiempo que perder.” 

Estos meses han pasado volando sin conseguir centrarme debidamente. He hecho las cosas al contrario de cómo debería haberlas hecho. Parecía que el examen nunca iba a llegar. Y de pronto, así, sin más, resulta que falta poco más de un mes. Necesitaba que algo me hiciera espabilar de una vez. Sólo espero que no sea tarde.


El tiempo perdido no se recupera, por mucho que corras después. Es tiempo que ha pasado y ya no vuelve. Y, por mucho que estudie ahora, el tiempo pasado, pasado está. Pero tengo que aprovechar al máximo el que me queda. Voy a tener que meter una caña impresionante porque voy mucho más justa de tiempo de lo que debería ir para este examen. Pero para mí ha sido más que positivo que haya salido ya la fecha. Y, probablemente, también sea positivo que se haya adelantado, porque si en vez de adelantarse se hubiera atrasado, tendría un motivo más para dormirme en los laureles y confiarme un poco más si cabe. Necesitaba un empujón... algo que me hiciese reaccionar.


Sinceramente: ahora mismo estoy un poco asustada. Pero tengo que confiar en que volveré a aprobar este examen. Lo he hecho ya dos veces y tengo que hacerlo también esta vez. No puedo admitir otra opción. Éste tiene que ser mi año. Tiene que serlo. No voy a decir que sea mi última oportunidad… pero casi. Y, desde luego, hoy por hoy no puedo plantearme más que eso: sacar la plaza dentro de un año. Y ese camino empieza por aprobar el test EL 20 DE JUNIO.

El tiempo pasado y perdido ya no vuelve, así que de nada sirve lamentarse. Lo que sí sirve es aprovechar el presente. Una vez más me lo repito: “la vida es un constante volver a empezar.”  Durante estos meses he perdido mucho tiempo, he pensado demasiado, he estado agobiada y lo he pasado mal. Me he jugado a mí misma una mala pasada. Pero ya está bien: no hay tiempo que perder en lamentos ni en darle vueltas a cosas que, como me decía Carteles17, no llevan a ningún lado. Empieza la cuenta atrás y merece la pena apretar los dientes y mirar hacia delante.

Ojalá tuviera la convicción de que puedo con ello, con el test en junio y con los orales después. Si tuviese esa confianza sería capaz de cualquier cosa, supongo.

Y, por cierto, si hay algo que ayuda a lograr esa confianza (al menos en parte) es ver cómo van aprobando otros compañeros, cómo aprueba gente que ha pasado por situaciones semejantes a la nuestra. En el foro estos días ha habido muy buenas noticias. El caso de SlateGull, por ejemplo, es de los que de verdad motivan, a la vez que despiertan admiración (¡¡ENHORABUENA!!). Y hace unos días supe de otro chico que, después de unos nueve años ha conseguido por primera vez aprobar el primer oral y lo ha hecho con una notaza. Su propia familia había perdido la confianza, pensaban, aunque no lo decían, que debía abandonar. Pero ahora, con este aprobado y esta nota, según él, le ha cambiado la vida.

Me gustaría confiar mucho más en mí misma, pero, por lo menos, lo que sí puedo deciros es que he reaccionado. Que volver a sentir el nudo en el estómago que todos sentimos cuando vemos que el examen se acerca ha sido bueno para mí, aunque ahora me encuentre “atacada”. ¡Pero es que ya era hora de estar “atacada”!

¡Muchísimo, muchísimo ánimo  a todos los que vais al último ejercicio! ¡Pero también a todos los que vais al test! Esta convocatoria promete y la tenemos que aprovechar. Tiene que ser la nuestra. Los que estéis convencidos de ello, seguid adelante con paso firme. Los que no tengáis tanta confianza, seguid adelante, pensando sólo en el paso siguiente, en avanzar todo lo posible cada día, en ir cubriendo pequeñas etapas, cada cante, cada semana y cada examen. Si vamos logrando los objetivos más próximos y luchamos por ellos con coraje, cuando menos nos demos cuenta estaremos tocando la meta con la punta de los dedos y sabremos de verdad de todo lo que somos capaces, que suele ser mucho más de lo que creemos.

¡Empieza la cuenta atrás y el primer round ya tiene fecha!  ¡Así que a por ello!

¡Un abrazo a todos! ¡Y mucho ánimooooo!

Quién escribe

Mi foto
Pichús
Durante los últimos años, OPOSITORA A JUDICATURAS (¡ojalá que por poco tiempo!). Pero en los ratos libres intento seguir siendo YO.
Ver todo mi perfil

"Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el baston. ¡Pero nunca te detengas!" (Teresa de Calcuta)


"A la larga el éxito es más fácil que el fracaso. Sencillamente, consiste en saber lo que se quiere, en saber hacerlo y en tener la persistencia y la determinación de lograrlo" (B. Bailey)


"Si puedes soñarlo, puedes hacerlo" (Walt Disney)


"Si piensas que puedes, tienes razón y si piensas que no puedes, también tienes razón."


"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" (Eleanor Roosvelt)


"El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que apuntemos demasiado alto y no demos en el blanco, sino que apuntemos demasiado bajo y acertemos" (Miguel Ángel)


"No podemos descubrir nuevos océanos a menos que tengamos el coraje suficiente para perder de vista la costa" (Anónimo)


"Los muros existen por alguna razón. Y no es para mantenernos fuera, sino para darnos la oportunidad de demostrar hasta qué punto queremos algo. Y para frenar a quienes no lo desean suficientemente." (Randy Pausch)

¿Alguien me lee?

Están en el mismo saco

Quiénes vienen por aquí